Un Ciego con una Pistola

Ya conoces la novela, es un guiño, y sabrás por eso que este es un blog pretencioso sobre el libro y su mundo. Si quieres comentar algo, adelante, si quieres enviarme tu libro, mucho mejor: daré cumplida cuenta.

Norte y filosofía

Estos meses de otoño, propicios a quedarse en casa, con la calefacción encendida, han sido fecundos en publicaciones como corresponde a la preparación de la Navidad. Pero, además, dos autores de reconocido prestigio han dado a la estampa sus últimos trabajos.

Ambos han alcanzado respetables edades, ambos están en la cumbre de la edad y, como ofrenda y para celebrarlo, nos regalan el destilado de sus largos años de lecturas y trabajos. Los dos nacieron, se conocieron y viven en la apartada, húmeda e intratable Asturias, que gracias a Alonso, a Villa en su campo y personajes como los que comentamos, pocos más, está dando sus últimos coletazos. Juan Cueto (Oviedo, 1942) ha publicado Cuando Madrid hizo pop: de la posmodernidad a la globalización (Trea) y Vidal Peña, recién jubilado, La razón siempre a salvo en KRK.

En el libro de Vidal Peña encontramos recopilados y ordenados multitud de artículos que en su día él regaló a la dispersión haciéndose de paso mucho de rogar. Quizá fuera eso, su parquedad a la hora de escribir (solo un libro que, además, fue su tesis doctoral sobre Espinosa) lo que hacía tan emocionante el paladeo de su estilo cuidado y la pulcritud de sus argumentos, su erudición, en fin. Porque Vidal Peña no solo ha sido un perspicuo intérprete de la historia de la filosofía, que ofrece pulidos resultados, útiles, sino además un traductor reputado, de Espinosa (Ética en Alianza), de Descartes (Meditaciones metafísicas, ahora en KRK también) entre las más destacadas (pero además Aubenque, Burke, etc.). De su mano los nuevos brillos y aristas para temas trillados que ahora reunidos en un volumen proporcionan un aroma que se condensa en la divisa que el título es.

Una gran parte del volumen, objeto de disfrute por sí (y para nosotros), como es costumbre en una editorial que ignoramos de qué modo se mantiene, por muy justo que sea el precio y muy concreto que sea el público objetivo, salpicado con los nombres propios y querencias que se le conocen, de Platón a Descartes, de la Sustancia a la Razón. Muy interesante la inclusión de dos artículos publicados en Los Cuadernos del Norte, «El existencialismo, la provincia, el revival» y «Anglosajonia filosófica en España» que nos recuerdan al Descartes del Discurso del método, narrando pero sin narrar, su vida como excusa para contar otras cosas; Vidal, además, maestro de una sutil melancolía, creo. Y en fin, un buen trozo de reflexión sobre música, ópera, poesía capaz de revitalizar en su exposición hasta el casticismo de Valera en polémica con Campoamor.

Toda una vida para un volumen de 850 páginas en el formato perfecto, nos recuerda lo mucho que cuesta hablar poco pero con sentido. Cueto parece ser de la misma opinión. Será por la lluvia.

Fichas editoriales:

Autor: Vidal Peña

Título: La razón siempre a salvo

Editorial: KRK

ISBN: 9788483673614

páginas: 864

precio: 45€

Autor: Juan Cueto

Título: Cuando Madrid hizo pop: de la posmodernidad a la globalización

Editorial: Trea

ISBN: 9788497045490

páginas: 348

precio: 20€

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La metamorfosis de Federico García Lorca

Me ha sucedido con Federico García Lorca que de tan mentado se me ha hecho plúmbeo. Desde el instituto leyendo sus versos y, también desde entonces, repasando su teatro. Como además me gusta el flamenco, he conocido versiones a mansalva de sus poemas: discos dedicados a su memoria, inspirados en sus versos, homenajes sin más. Sus temas, algunos, repetidos hasta el hastío que siempre provoca el destino caló, por persistente (como la tragedia griega). Sobre este campo abonado ha venido a sembrar el malvado Reig que, a fuerza de desmitificarlo, quizá le ha quitado brillo a su memoria, tan avasalladora. En su mejor libro hasta el momento, Manual de literatura para caníbales, que es una novela y una sabrosa introducción a la historia de nuestra literatura, imagina a Lorca en acción y lo describe así:

 «Que él recordara, en unos quince minutos, el fastidioso Federico fue capaz de:

a) Contar chistes imitando varios acentos regionales (catalán, gallego y aragonés)

b) Tocar al piano una sonatina de Chopin (sería)

c) Cantar una tonadilla andaluza que hablaba de amor, olivos, jacas, un cuchillo y un pozo

d) Recitar unos poemas (bastante cursis) sobre palomas, colibríes y algunos otros pájaros rodeados de flores o arbustos (aparecían al menos el mirto, el jazmín y el alhelí).

e) Disfrazarse de sacerdote, de su propio cadáver y de la Inmaculada de Murillo.

La única ventaja era que no resultaba complicado librarse de él: en cuanto dejaba de ser el centro de atención, cogía el portante y se presentaba en otro lugar para repetir el mismo numerito ante un auditorio diferente.»

Es una forma un tanto ruda, por ser casi un argumento ad hominen, de combatir esa situación de la que nos hablan las prologuistas al volumen, Pilar del Río y Mercedes de Pablos, cuando dicen:

«A él seguramente no le hubiera incomodado, pero lo cierto es que se convirtió en el perejil de todas las salsas, en el Gran Inevitable.

Quisimos tanto a Lorca que temimos matarlo de puro mimo, asfixiarlo de arrumacos y elogios, ocultarlo con la retórica de lo mitificado. »

Pero, sin contar con ella, ha llegado esta novela gráfica sobre su vida que no es una biografía ilustrada, como también han notado las citadas; son doce historias en las que el poeta aparece, pero poco. Son quienes le trataron, con cariño, con odio o impotencia. Hablan, actúan, reaccionan. Es la huella la que reconstruye, hasta cierto punto, al autor. El abordaje propiciado por Carlos Hernández y El Torres consigue, de acuerdo, una nueva mirada, una metamorfosis espléndida de Lorca, según mi modesto juicio. El dibujo y el color, también según creo, consiguen el realismo desde la abstracción y mezclan trazo fino y mancha con una facilidad pasmosa. El guión, en fin, trabado a pesar de su construcción caleidoscópica, mantiene un punto de inocencia que me ha recordado a Alfonso Zapico (vaya usted a saber por qué) en Café Budapest o incluso en su Bertenev. Quizá para entender a Lorca sea necesario ser, en cierta medida, un niño. Carlos Hernández, casi un desconocido fuera de Andalucía, se ha cubierto de gloria poniéndose por mantón a Federico García Lorca. (También El Torres, de cuya labor sólo sabemos que, como la institución, «Limpia, brilla y da esplendor» -para más detalles, véase el blog-).

Ficha técnica:

Título: La huella de Lorca

Autores: Carlos Hernández y El Torres

Editorial: Norma

ISBN: 9788467905311

Edición: abril de 2011

PVP: 16€

El blog de Carlos Hernández:

Carlos Hernández … qué dura es la vida del artista

La lírica terrestre de Abel Aparicio

Alguien decía que la materia sobre la que trabaja el novelista es su infancia, y que la recreación de esta, una y otra vez, es la verdadera sustancia de la obra. Una parte muy importante de la poesía depende también de este reino. En estos textos de Abel Aparicio (Tintero de tierra, Editorial Lobo Sapiens ) está muy presente, en el manojo de poemas que componen la «Tinta de raíces». La historia y la memoria («Tinta de memoria») y la indignación por el pasado reciente («Tinta de conciencia») son, en sus palabras, otros tantos hallazgos de un poeta que parece comenzar a dominar su estilo, (un poco de naturalidad, un poco de arenga, un poco de ternura). La poesía amorosa no es, mi juicio personal, tan interesante, pero se deja recorrer. En suma, un legible y emotivo poemario que será presentado mañana a las 19:30h en la activa Librería Bertrand de Ponferrada. Reproducimos a continuación la nota de prensa. A quien pudiera interesar.

Nota de prensa

Presentación de Tintero de tierra, de Abel Aparicio en Librería Bertrand de Ponferrada el viernes 13 a las 19:30h. Centro Comercial El Rosal

El poeta leonés Abel Aparicio presentará su último trabajo, Tintero de tierra editado por Lobo Sapiens este viernes (19:30h) acompañado por el prologuista, el conocido investigador berciano Santiago Macías, y por el poeta y cantautor Aínda.

El trabajo se divide en cuatro partes, «tintas», que son fuentes de su inspiración, tal y como apunta Macías: la conciencia, la memoria, las raíces y el susurro (vale el amor). Y en cada una, con unos versos que caen como sentencias de la calle pero llenas de sentido y de verdad (como corresponde), se nos desnuda un poeta atento al presente, comprometido. Esta atención a lo que pasa, sin embargo, no se desliza hacia el panfleto y mantiene su elegancia hasta el final.

Editado en castellano y en astur-leonés, Tintero de tierra es el producto de una sensibilidad trabajada y esencial (como debe ser). Que nos place.

Presentación de «Insectalia» de Miguel Ángel Morales en Ponferrada

La librería Bertrand de Ponferrada, muy activa en estas fechas, nos envía una nueva convocatoria para la presentación de un libro, Insectalia, que tendrá lugar esta misma tarde en su local del Centro Comercial El Rosal. Suerte.

Presentación del libro Insectalia (Ediciones Hontanar) de Manuel Ángel Morales en Librería Bertrand (Centro Comercial El Rosal)

Sábado 07/05/2011, 19:30

En el país de Insectalia, donde el derecho natural y el político conviven para mantener el orden entre artrópodos (arácnidos, insectos,…), algo está comenzando a fallar en las frágiles instituciones. La caída del reino de las hormigas negras es un reflejo pero, quizá también, el renacimiento de la antigua sabiduría al borde de la extinción.

El pensamiento inconformista se ha expresado de maneras diferentes a lo largo de la historia. Ahora que el panfleto político triunfa en las librerías, advertimos el retoñar de la crítica utópica, novelada y fabulosa en la pluma de Manuel Ángel Morales. El autor, sin embargo, aprendida la lección del agudo Cervantes, no se conforma con narrar la parábola en un jardín, recoge más bien en su novelar los géneros más presentes (Tolkien) para colocarse en la estela de Mandeville.

De esta visión oculta pero palpitante, llevada a buen puerto, nos hablará en la Librería Bertrand de Ponferrada (Centro Comercial El Rosal) este sábado a las 19:30h, con motivo de la Semana del Libro de Ponferrada. Para presentar al experimentado poeta y actual director del IES Fuentesnuevas, contaremos con la colaboración del historiador José Antonio Balboa de Paz. El libro ha sido editado por Hontanar y las ilustraciones han sido realizadas por el pintor e ilustrador Jorge Solana.

Presentación de «Luz In Móvil (poesía en sms)» en Ponferrada

La librería Bertrand de Ponferrada nos envía la siguiente invitación. Queda dicho

Aínda presentará su nuevo poemario en Librería Bertrand

El cantautor nacido en Ponferrada presentará su segundo poemario Luz In Móvil (poesía en sms) en la librería Bertrand (Centro Comercial El Rosal) el jueves día 27 a las 19:30h. El investigador Santiago Macías que ha escrito el prólogo al libro ejercerá como maestro de ceremonias.

Después de casi veinte años dedicado a la música, ofreciendo conciertos y estudiando canto; tras haber compartido escenario con autores de la talla de Amancio Prada, Javier Ruibal o Ismael Serrano y una vez probada la poesía con A Cor das Bágoas («El color de las lágrimas»), publicado en 2006, Aínda presentará su nuevo trabajo, que tiene en las nuevas tecnologías y el mestizaje lingüístico su motivo y su propuesta. De hecho, esta resma de textos nació como mensaje de texto en un teléfono móvil: son mensajes en verso.

Con la habilidad de que había dado muestra en su obra anterior y en sus canciones, su olfato para modular el dicho popular, la frase hecha y su capacidad para poetizar lo cotidiano se han convertido en seña de identidad. Luz In Móvil se nos ofrece también como un diario sentimental en el que caben las declaraciones de amor, la autorreflexión y el juego de un trovador en línea de maduración.

La cuidada edición corre a cargo de Lobo Sapiens, de León, en su colección Si se Calla el Cantor.

El círculo según Carlos Fidalgo

En el espacio desierto que en la llanura de Afganistán sólo el río Helmand resquebraja, hay una montaña (La Roca) y también una cueva; hay un pueblo, Hassan Abad, con una barbería. Hay una carretera. Aquí llegan los marines del ejército estadounidense en su ofensiva contra los talibanes que esconden o colaboran con Osama ben Laden y se financian, además, con adormideras. Pero antes también pasaron los soviéticos y murieron a los pies de la montaña y a la puerta de la cueva. Y el rey más grande de la antigüedad, Alejandro, dejó aquí su vida cuando se dirigía a la India. Esta es la geografía temporal y espacial que Carlos Fidalgo describe con pulso firme, armado con una prosa limpia y también poética, y pautada al ritmo cada vez más vivo de las desapariciones de soldados que no dejan rastro. Es esta una fantasía realista, (a lo Cortázar, por ejemplo) que es la propia de la literatura sin etiquetas. Un relato largo, o novela corta, que se devora en una inspiración.

La editorial Menoscuarto, creada en 2004, parece haber encontrado su nicho eco-papirológico en poco tiempo. Además de apostar por escritores reconocidos, buscando de ellos lo más oscurecido o sepultado, ofrecen también voces nuevas, y este título de Carlos Fidalgo es buena muestra.

Retorna Reig

De los pocos autores que me levantan todavía las hormonas cuando regresan a las librerías: en estas fechas Rafael Reig ataca de nuevo y golpea dos veces. Tusquets edita su nuevo título Todo está perdonado, ganador del VI Premio Tusquets Editores de Novela. El galardón fue fallado durante la última Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México, en noviembre de 2010. Por otro lado, la editorial Lengua de Trapo cumple quince años nada menos y, para celebrarlo, reedita quince títulos entre los que se encuentra, además de Trenes hacia Tokio de Alberto Olmos o Gritar de Menéndez Salmón (por ejemplo), Sangre a borbotones, del celebrado Rafael. Madrid, Gran Vía y el agua, además de Carlos Clot, son los elementos que jalonan estas novelas principio y fin, hasta el momento, de la trilogía que tiene en su centro Guapa de cara. Qué cosas. Y ya.

Carrie Fisher: contra la galaxia y Kubler Ross

Colocaba yo el último de Javier Sierra (sin mucha pasión, permítaseme) cuando una amable señora, de unos setenta, se dirigió a mi preguntándome por libros de «contra-ayuda». En estos casos, la primera reacción, instintiva, suele consistir en un barrido circular y desconfiado por los alrededores, buscando una sonrisa socarrona o una cámara oculta para, a continuación y cerciorado de su inexistencia, efectuar un análisis escrutador de la persona que ha hecho la pregunta. Tal examen consiste en lanzar una penetrante mirada de rayos x a los ojos limpios de la señora, en este caso, con el consiguiente efecto desolador al comprobar, oh dioses, que no hay error. La susodicha quiere un libro de «contra-ayuda».

Una vez asumida la sinceridad de la actitud se produce la recomposición del gesto y una reorganización de la estructura mental para aparentar que la pregunta en cuestión es, en realidad, la más normal del mundo. Sí, sí, de hecho, me lo dicen todos los días «¿tienen el último de Federico Moccia?» y «¿la sección de contra-ayuda?» es lo que más demanda la gente. Al mismo tiempo, mediante una frenética actividad mental, intento reconstruir el desastre para saber qué es lo que en realidad quiere, dónde lo habrá oído, conseguir la catarsis de un «¡eureka! Usted lo que busca es…». Pero no llegó.

La verdad es que la dulce anciana provocó en mí un ataque de conmiseración que no pude resolver satisfactoriamente. Derrotado, la llevé al pie de la estantería y le mostré, como en una letanía visual, los libros de Jorge Bucay, Kubler Ross, (ya mencionada y de alegres títulos como Vivir hasta despedirnos, Muerte, un amanecer, o también Aprender a morir, aprender a vivir) y un largo etcétera. Si hubiera leído antes Mi vida en esta galaxia de Carrie Fisher otro gallo habría cantado. Y no porque te solucione la papeleta, sino porque esta mujer, hija de un cantante y una actriz que llegaron a ser considerados como «los novios de América», alcohólica, maníaca y bipolar, superviviente de una terapia de shock consistente en freír, dicho con literalidad, las neuronas, ha desarrollado el único salvavidas efectivo ante las taras de la vida: una saludable mala leche (por supuesto, el libro está indicado también para los amantes de La guerra de las galaxias y del papel couché).

Dicho esto reconozco que mi posición no es realista, por mucho que me hubiera empeñado la viejecita no me habría creído. Ni ella ni nadie. Bucay, Osho, Rosetta Forner, seguirán triunfando hasta el fin de los días. El lado oscuro de la fuerza y la contra-ayuda reinarán por doquiera. Yo, derrotado y utópico, sueño con el peinado imposible de Carry Fisher y el triunfo de la República, con otra galaxia, tan, tan lejana… Y el libro tampoco es para tanto.

Nueva Alianza

Hace poco hablábamos aquí de Daniel Gil y las portadas que diseñó para Alianza Editorial. Hoy, es necesario, reseñamos el resurgir de una colección, Alianza Bolsillo, que con mimbres parecidos, vuelve a las librerías para permanecer muchos años más. Como en el caso de la colección Austral de Espasa (que parece haber reencontrado su lugar -ya lo intentó en 2006- manteniendo la identidad de diseño para los clásicos del sello), también ha variado los materiales, el formato, el tipo y tamaño de letra, optando, además, por darle flexibilidad al conjunto. Y es que en el mundo de la digitalización, el libro de bolsillo se reinventa también bogando hacia el fetichismo. Para el caso de Alianza, del grupo Anaya, esta renovación se hace de la mejor manera, echando mano de un diseñador como Manuel Estrada, en el que parece pervivir una misma manera de concebir el diseño y sus materiales. Yo no sé si a los nuevos lectores, aquellas y aquellos nacidos frente a las pantallas del ordenador, la televisión y la consola, esto les dirá algo; para los ajados de cuerpo, creo, resulta maravilla.

Literatura cotidiana

Vaya por delante que no conocía al autor, que el primer impulso, soy así de influenciable, lo desató la portada. Me pareció familiar. Leía en algún lugar, que no recuerdo, que la melancolía se desata al advertir la distancia entre lo que se tiene y lo que se desea. Pero yo tengo esa mesa, ese ordenador y el reflejo del flexo en el cristal de la ventana. Lo que me falta quizá es el libro y estas líneas suenan a frustración dramatizada. En fin. La novelización de lo cotidiano no es nueva, lo sorprendente es siempre lo cotidiano mismo y cómo se cuenta. Entre el autor y yo, cuatro años de diferencia y no somos tan distintos. Además, habla de Zaragoza y de los pueblos del Bajo Aragón, y es como un colega que saludas de vez en cuando. No hierve aún como Cheever, pero se llega a sentir cierto calorcillo en las yemas.

La excelente editorial Alfabia (Michon, por ejemplo, compartido con Anagrama) le da la alternativa a un joven, Daniel Gascón y La vida cotidiana es la primera novedad recomendable de este 2011. Digo yo.

 

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